Kumiko Kosaka, la “Monja Mala” del Instituto Kóvolo de Argentina, espera en arresto domiciliario su sentencia para el 2020 tras ser culpable de agresión a los menores con discapacidad auditiva que cuidaba y llevarlos ante dos sacerdotes, un ex monaguillo y un jardinero para ser abusados sexualmente.

Según el portal “La República” del Perú, el abusos a los niños inscritos en ese Instituto comenzó en el año 2005 y culminó en el 2016, tiempo en que los niños eran seleccionados por Kumiko Kosaka, conocida entre los infantes como “La Monja Mala” por su grado de sumisión ante los golpes y el dolor, y se aseguraba de que nadie dijera una palabra de lo que pasaba en el cuarto “La Casita de Dios”.

La monja es acusada de complicidad en la violación de más de 25 niños, cuyo objetivo en ese lugar era ser doctrinados, y terminaron siendo objeto de abusos sexuales por parte de los sacerdotes.

Fue hasta el 2015 cuando una de las víctimas se atrevió a denunciar a sus agresores y contar con detalle las atrocidades que se cometía con ellos, una vez que la monja los elegía, despertaba en sus habitaciones en horas de la madrugada para entregarlos a sus verdugos, quienes los esperaban para violarlos, hacerles tocamientos, encadenarlos y hasta obligarlos a abusar sexualmente de algunos de sus compañeros.

Los sacerdotes culpables y el ex monaguillo, igual que el jardinero ya fueron sentenciados por la justicia argentina, pero Kumiko Kosaka, la religiosa japonesa sigue en espera de su sentencia.

Una de las víctimas relató al portal https://larepublica.pe/, que una noche, durante la violación sufrió un desgarre que le provocó una hemorragia, a lo cual la monja no se inmuto y solo le colocó un pañal para evitar que los otros niños se dieran cuenta de que estaba sangrando.

El Caso del Instituto Kólovo es uno de los más dolientes en la historia del pueblo argentino, y las heridas de las víctimas y sus familias no sanarán, por lo que piden justicia.

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