Menos de 10 niños con síndrome de Down estudian en escuelas públicas en Matamoros

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Trabaja el CRI para lograr una inclusión completa

Dentro de los trabajos que realiza el Centro de Rehabilitación Integral (CRI) de Matamoros destacan las terapias para lograr la inclusión de los niños con trastornos neurológicas, entre ellos, los que tienen síndrome de Down, sin embargo, solo han logrado que poco menos de 10 pequeños estudien en jardines de niños públicos y convencionales.

Javier Gómez Núñez, director del CRI en esta ciudad, aseguró los niñas y niñas que están en escuelas públicas presentan resultados favorables en su paso por las instituciones públicas, ya que a su desarrollo se suma la empatía que tienen los maestros y los padres de familia que le enseñan a sus hijos que la diversidad es inclusiva y que a los niños con esos padecimientos les va mejor en las escuelas regulares que en las especiales.

«Tenemos muy pocos niños en las escuelas regulares, en realidad la estadística es muy baja, estamos hablando de menos de 10 en los jardines de niños que es donde hemos estado trabajando pero con el apoyo de los maestros que afortunadamente estamos teniendo ese respaldo del magisterio quien definitivamente es el parteaguas en esa parte y nos va a ayudar en la aceptación de esos niños en las escuelas regulares», dijo.

Agregó que además de ofrecer una educación regular a los niños con síndrome de Down, los niños que estudian en esos planteles aprenden el significado de la inclusión y la diversidad, misma que va más allá de la situación de de género pues incluye a las personas con estilos de vida diferente y a aquellas que sufren alguna discapacidad.

«Entre más estemos invitando a la población a que se encuentre en escuelas regulares, mejor nos irá como sociedad, pues nuestros niños conocerán la empatía y la aceptación de estos niños que se incorporan poco a poco a la sociedad», mencionó.

Y aunque explicó que no cuentan con una cifra exacta de la cantidad de niños con síndrome de Down que hay en esta ciudad, aseguró que el porcentaje a nivel internacional es del 0.3 por ciento de cada nacido vivo registrado y esta condición se asocia a las madres de familia que gestan en edad avanzada y también a quienes evitan la ingesta de ácido fólico.